Salí a andar en monopatín, con gente con la que nunca me vi, en cosa de meses se conviertieron en grandes amigos, gente con afinidad, pero que me costo asumir su amistad.
no era lo que la sociedad esperara que yo tuviese por amigos, pero son las personas que me hacen sentir vivo, me hacen sentirme como el niño que soy, y no como un niño jugando a ser adulto, jugando a tomar y a fumar, con ellos juego, pero juego de correr y reirme de perseguirnos y caer sobre el cesped, de inventar canciones todo el día, y admirar nuestra poesía.
En un mundo donde una caja estática te muestra un mundo de papel, te encierran en un claustro de vidrio redondo y te empapelan en mentiras. "los hombres no lloran", quizás no lloran en público, porque la sociedad te obliga a ser así, y el drama es más grande, al no poder demostrar realidad, ni ser auténtico, por miedo... miedo que plantan en la tierra fértil de tu alma, enseñandote "valores" y de "honestidad", lo buno y lo malo lo crea mi convicción y no lo que tenga que ser bueno o malo, niuna cajita endemoniada de mentiras y ficción me va a enseñar como debo ser, ni como quien ser.
voy a jugar, ya lo decidí, me motivé a correr hasta el atardecer, y cantar y escribir y saltar en el intervalo, y correr sobre ríos y montañas, y plantar mis sueños y cosecharles, y perseguir mariposas multicolores con un ramo de ilusiones en cada mano que dejo libres evaporarse, que lleguen hasta las nubes y se impregnen en las hojas de los arboles que rien conmigo de mis juegos de papalabras, correr y correr, hasta no poder más y que se me caigan los pies y el pasto los sujete, y me los duerma y el sol se despierte junto a mi.
domingo, 10 de octubre de 2010
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